Vigas fuertes en la poesía de Carmen Cristina Wolf

carmen-cristina-wolf-2008

Por Alfredo Pérez Alencart

 

Universidad de Salamanca

Oigo a una voz necesariamente enclaustrada rompiendo complicadas geografías, no sin antes advertir:No abandones tu rincón secreto / sin tender el hilo que te llevará de vuelta. Es, me percato, la poeta C. C. W., erigiendo un orbe nuevo para que sus invocaciones se posen sobre el oro molido del recuerdo, cierto, pero también dentro de la certeza de los sueños: Eres el sueño de aquel / en quien florecen siempre las palabras, como tan bellamente anota en otro de los diecisiete cánticos acopiados lentamente, cuales frutos de su inabarcable vida interior, porque son muchas las vidas que salen por las ventanas de su Espíritu; es más, algunas todavía no han nacido en esa casa cómplice del Tiempo: Me acostumbré a vivir / con un pie en su morada // y otro en el infinito.

Ella, que nunca abandona a sus amigos (confesión de antaño y de hoy, cual refugio), teje las sílabas de de este Vértigo hondo de presencia, con la alquimia del milagro de vivir y las brasas ardientes del amor-amante: No dejes caer la noche sin decírselo. / La rosa no se avergüenza de velar / en lucidez al alba.

Confluyen ausencias, desolaciones, promesas, años de niñez, manos, viajes, esperanzasLos textos se desbordan y se contienen, siempre en espera de un corazón que los sienta y los adopte. El mío lo torna su alimento y publicita la afirmación lírica-aforística de Carmen Cristina Wolf.

Celebro este alumbramiento múltiple. Celébrenlo conmigo, repitiendo al menos un par de versos: La espera, un eterno comienzo /El oficio, aguardar / en la ciudad que se abre al horizonte.

Octubre y en Tejares (2010)

Alfredo Pérez Alencart

Universidad de Salamanca

S

Selección del Libro: Atavíos

1 LA CASA Carmen Cristina Wolf

¿Es ciego el giro de la casa

tan solitaria y huérfana?

Será que se detiene algunos días

sin darnos cuenta

se acicala con campos de espigas

y trae consuelo a dolores antiguos

La mecedora de la abuela levita suavemente

la persiana se mueve

.-.-.-.-

en clave morse

se balancea el móvil de corales

Millones de mensajes cruzan el corredor

sin golpear los retratos

provenientes de los siete confines

El aire se recrea con murmullos

salidos de laptops relucientes

El caserón de todos, no sabemos por qué

sonríe desde su pétrea hondura

le gusta cambiarse los vestidos

y lavarse la cara de pisadas maléficas

o besarse ella misma las memorias

Algunos días soleados acostumbro

acariciar los prados y dejarme

cobijar por la sombra

de las interminables filas de palmeras

mientras cientos de pies dejan huella impaciente

en los portales, apenas entran y ya van saliendo

para dejarse caer un día u otro

en su regazo interminable

Me acostumbré a vivir

un poco en su morada

y por instantes en el infinito

& & &

2 ORIGEN Carmen Cristina Wolf

Eres el sueño de aquél

en quien florecen siempre las palabras

Entre piedras que exudaban templanza,

caíste millares de veces en las playas de todos los océanos

Cuando aún no existía el cántaro ni el día,

se cumplió el ritual de la gota de luz en la penumbra

Sudaste al calor de ríos de lava y al frío de las cavernas

confundida entre hipocampos y corales

enredada en celacantos sin mirada

Las tortugas gigantes llevaban en sus casas

grabadas las señales del que sería mi cuerpo y el de todos

Había un itinerario

en el centro del alma, era fácil sentirlo

casi imposible hallarlo persiguiendo las sombras

Era extravío seguro atarse a los deseos

& & &

3 PROMESA Carmen Cristina Wolf

Traje conmigo algunas piedras de la ciudad perdida

y un puñado de versos sin destino

Respirar lo imposible, no esperar noticias

recrearse en la experiencia de la sed

El oleaje aparenta una conversación con las otras máscaras

Mejor no oír su voz, quebrantaría el inquieto sosiego del mar

Si los sueños dejaran de serlo se perdería el gozo de la promesa

La espera, un eterno comienzo

Miré en celaje el vuelo de tus cabellos a través de la vidriera

Recé para que no fueras tú. Así nunca te poseería del todo

El vuelo del alma no debe caer abatido en la piedra más honda.

El oficio, aguardar

en la ciudad que se abre al horizonte

& & &

4 AUSENCIA Carmen Cristina Wolf

Los minerales permanecían mudos

sus contornos buscaban las formas

– aún no había tonos verdes

El germen de conciencia

se dejaba ceñir por los océanos

Él se acercó, tenía atisbos de aurora en su mirada

mis manos fueron el refugio exacto de sus cabello

un temblor de sangre abrasó mis entrañas

Desde entonces –cuando regreso a este mundo-

suelo sentir los pasos de su ausencia

& & &

5 MEMORIA Carmen Cristina Wolf

Él nombraba las cosas con sonidos graves y conocí la risa

su porte recordaba el vuelo del albatros y el tornasol del tigre

Íbamos los dos solos intensamente unidos

Desde entonces, asistí innumerables veces a nuestro nacimiento

Alguna vez regresa el esplendor

Espero que regrese su mirada de mineral profundo

& & &

6 INFANCIA Carmen Cristina Wolf

Me encuentro entre los niños que abandonaron pronto los patines

y le fueron infieles a los cuentos por viajar en un tren de compromisos

Osar volver a ser

un corazón de pequeño latido

pasear de nuevo en el camión de los bomberos

Eso haré, si es posible

dibujaré un caballo estremecido de praderas

pintaré líneas de tiza en el garaje

para advertir al auto que detenga sus ruedas

Es el espacio de los pies desnudos

con cientos de caminos y tréboles insensatos

& & &

7 AMANTE Carmen Cristina Wolf

No dejes caer la noche sin decírselo

La rosa no se avergüenza de velar

en lucidez al alba

Tu cuerpo suele ser la casa

soñada en los días del verano

y aún callas, tontuelo!

Mejor un instante de atrevido sonrojo

a mil versos de sensata palidez

*Selección de poemas de Carmen Cristina wolf, escritora venezolana

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Acerca de Carmen Cristina Wolf

Carmen Cristina Wolf es poeta, ensayista y editora nacida en Caracas, Venezuela. Directora del Círculo de Escritores de Venezuela Colaboradora de Verbigracia, del diario El Nacional Estudios de Teoría de la Argumentación y Nueva Retórica. Obra publicada: En poesía: Canto al Hombre, Cármina editores 1997 tres ediciones; Canto al Amor Divino, Cármina Editores 1998, 2 ediciones); Escribe un poema para mí, (Ed. Círculo de Escritores de Venezuela 2001); Fragmentos de Isla (Ed. Poiesis 1988), Prisión Abierta,(Ed. Al Tanto 2002, Colección Las iniciales del tiempo; Atavíos, Editorial El Pez Soluble 2007; Huésped del Amanecer, poemas, editado por la Universidad Nacional Abierta 2008. La llama incesante, Aforismos (Ed. Diosa Blanca 2007). 4a Edición La llama incesante, Centro de Estudios Ibéricos y Americanos de Salamanca, 2010. Vida y escritura, libro publicado en Amazon 2014. Poesía Femenina y violencia, ponencia publicada en Antología 8º Encuentro Internacional de Escritoras 2008; Acontecer fecundo: Luz Machado, publicado por la Asociación de Escritores de Mérida 2008; Retorno a la Vida, Cármina Editores 2006. Rafael Cadenas, ese entrañable desconocido, Monografías.com. Poema publicado en Antología El paisaje prometido, Salamanca 2010. Travesías del alma. 12 escritoras con Teresa de Ávila, Madrid, 2015 Antología NO RESIGNACIÓN, Ayuntamiento de Salamanca 2016 Libros inéditos: La casa que me habita, poemario 2016 inédito Vida y escritura, 2a edición revisada por publicar Es Premio de Poesía Vicente Gerbasi otorgado por el Círculo de Escritores de Venezuela. Obtuvo el Premio al Concurso de Cuentos 2005 de la Librería Mediática. Su obra aparece en Antología de Poetas Venezolanos de José Antonio Escalona, Universidad de Los Andes 2002 ; Quiénes escriben en Venezuela (Conac 2004); El Hilo de la Voz 2004; Antología del Círculo de Escritores de Venezuela 2005; Biblioteca de Venezuela Analítica; Mujeres Venezolanas ante la Crítica de la Asociación de Escritores de Mérida 2008; Antología de Versos de Poetisas Venezolanas Editorial Diosa Blanca 2006; Red Mundial de Escritores. www.Letralia.com. Prometeo Digital; Wikipedia; . Escribe en revistas y diarios; Corresponsal de la revista PublicARTE, articulista de Analítica.com y de Literanova.eduardocasanova.com. Una muestra de su poesía aparece recogida en el libro La Mujer Rota (Primer Foro Internacional de Poesía); Prometeo Digital; Literalia Editores México 2008; y en las Revistas Circunvalación del Sur, Conciencia Activa 21, Ateneo de Los Teques y otras. Sobre su obra han escrito: Alfredo Pérez Alencart, Helena Sassone, Miguel García Mackle, Edgar Vidaurre, Lidia Salas, Alejo Urdaneta, Eduardo Casanova, María Isabel Novillo, Magaly Salazar Sanabria, Alberto Hernández, Lidia Salas, Pedro Pablo Paredes, Lubio Cardozo, Edgar Vidaurre
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